Salto al vacío

 
Nepal, aparte de por sus impresionantes trekkings en el Himalaya, también empieza a ser un referente en deportes de aventura: rafting, canyoning, parapente, etc… Antes de viajar a Nepal, ojeando en la guía las “33 cosas imprescindibles” a no perderse en una visita al país se encontraba el bungy jump (puenting) sobre el río Bhote Koshi, situado al este, cerca de la frontera con Tibet. Hacer puenting es algo que nunca me había llamado especialmente la atención y además me daba cierto respeto así que no le presté mayor interés a la recomendación de la guía.
 

Un día entre semana recibo un sms de Vlatka diciéndome que el fin de semana ‘se iba a tirar del puente’ y que si quería apuntarme a ‘verla morir’. A pesar de tener claro que no nos tiraríamos, Nancy y yo nos apuntamos con ella en el ‘trip’ a The Last Resort, a unas 3 horas de Kathmandu por la autopista Arniko y al cual se accede a través de un puente colgante suspendido a 160 m2 sobre el cañón por el que fluye el Bhote Koshi, el mismo que sirve de ‘lanzadera’ para el bungy jump (salto con cuerda atada a los tobillos) y swing (salto oscilante con arnés de cuerpo). Este salto se encuentra entre los 3 más espectaculares del mundo junto a otros existentes en Macau y Suiza. Cruzar el puente para llegar al resort es una primera ‘cata’ de vértigo. Tras una introducción y explicación de las dos modalidades de saltos fueron llamando a ‘los saltadores’ para pesarse, pues se ve que el peso es algo determinante para elegir las características de la cuerda. Se organizaron 2 grupos: bungy pesados y bungy ligeros – swing.

La grupo de ‘gordos’ empieza a saltar. Pocos dudosos teniendo en cuenta que el objetivo consiste en precipitarse al vacío a gran velocidad y confíar que la cuerda evite que te estampes contra el río. Vlatka está cagada e intentamos darle ánimos. Después de la primera tanda de saltos llega su turno y se dirige al puente. Mientras Vlatka esperaba su turno me envalentoné: ‘oye Nancy, saltamos?’ y ella: ‘buff no way!, no salto ni de coña’, y yo: ‘joder yo también estoy cagado pero venir hasta aquí y no saltar….yo hago el swing!’. Al final no apuntamos al swing los dos. Vlatka tras el bungy se quedó con ganas de más y también se apuntó al swing.

Para el salto en swing te colocan un arnés de cuerpo (piernas,hombros), a continuación te enganchan por la cintura un mosquetón que va atado a una cuerda y esta cuerda a un cable que cruza el cañón. Te colocas en la plataforma ‘lanzadera’ y a la de 3 tienes que saltar. Tras una caída libre de 9 segundos la cuerda se tensa y oscilas a 150 km/h entre el cañón. La impresión de caída libre es tan brutal que no pude evitar cerrar los ojos al tirarme y lo único que recuerdo es el subidón de adrenalina hasta que la cuerda tensa te sostiene sobre el río mientras te balanceas a través del cañón….

Ver fotos con detenimiento, salgo haciendo el swing pero hay que fijarse un poco!

~ por nordic nomad en 7 diciembre, 2008.

Una respuesta to “Salto al vacío”

  1. Que guay Jose,! di que si, hay que vivir a tope:-)..

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