Atrapado en Okinawa

•10 diciembre, 2009 • Dejar un comentario
 
A pesar de que mi intención era viajar a Okinawa, el archipiélago de islas situado entre la isla de Kyushu y Taiwán, por mar, tuve que finalmente coger un avión pues la única compañía que servía ferries entre las islas ha cancelado los barcos de pasajeros por encontrarse en bancarrota, ni Japón se salva…
 

El vuelo hasta Naha, la mayor ciudad de la isla de Okinawa (isla del archipiélago con el mismo nombre), duró algo más de una hora. Antes de viajar a Japón hice un poco de investigación sobre como estaba el tema de inmigración. Había leído en algún foro que en los controles de inmigración podían ponerse ‘tontos’ y exigir que se muestre una prueba (billete de avión) de que se abandonará el país dentro del tiempo permitido y que te pueden llegar a deportar si no estás en posesión de ese comprobante. Aún así, como no sé que plan tengo y pasaba de comprar ningún vuelo más, decidí arriesgarme. Había escrito en mi carta de desembarco que pensaba estar en el país 90 días, que es el tiempo que se permite a algunos países de la UE (entre los que se encuentra España) permanecer en el país. La oficial de inmigración empezó con las preguntas:

-piensa estar 90 días en Okinawa???
-no no, 90 días en todo el país
-tiene algún vuelo reservado o prueba de que abandonará el país?
-no
-un momento por favor
 

La tipa desapareció con mi pasaporte y volvió con otro tío pidiéndome que les acompañara a una sala para una pequeña entrevista

-Cuál es su propósito en Japón?
-Turismo
-No tiene ningún vuelo reservado fuera del país?
-Estoy viajando por Asia y planifico sobre la marcha, no puedo saber a día de hoy si estaré los 3 meses que se me permite o decido irme antes, porque son 90 días para los ciudadanos de la UNIÓN EUROPEA no?????
 

El tipo se miraba y remiraba el pasaporte, repleto de sellos y visas, y parece ser que las mismas le hicieron pensar que decía la verdad pues a los 10 minutos volvía con mi pasaporte y en él estaba la pegatina de inmigración por 90 días. Prueba superada!!! Mucho más fácil de lo que pensaba…

Naha me decepcionó un poco. Había oído que el archipiélago de Okinawa se caracterizaba por ser ‘un rollo’ totalmente diferente del resto de Japón, repleto de hippies y baratito y distendido así que pensaba que esta ciudad sería más ‘pachanguera’ y la realidad es que está llena de tiendas pijas, restaurantes caros, su monoráil, sus ‘non smoking’ aceras (aceras con una baldosa cada 10 m que dice: ‘en esta calle esta prohibido fumar’, telita…) y no hay atisbo de hippies por ningún lado salvo los que vender pulseras (que nadie compra) en alguna esquina.

‘Naha es el epicentro de Okinawa y tiene 3 puertos desde donde salen los ferries hacia las demás islas del sur del archipiélago, hasta Kyushu pasando por el archipiélago de Kagoshima y a Osaka, Kobe y Tokyo’ (según la información de la guía). La realidad ‘in situ’ fue desesperante y evidentemente es una información muy reciente que no figura en ninguna guía. Todos los ferries a los archipiélagos del sur, Miyako y Yaeyama, han sido cancelados (la misma compañía que iba a Taiwán) y la única alternativa es coger un avión, opción que no resulta nada económica. El ferry a Tokyo tampoco funciona actualmente. La única opción es coger un ferry a las islas de los archipiélagos de Kagoshima, Amami y Tokara (aunque las islas realmente espectaculares son las del sur) pero éstos no paran en Yakushima, que es ‘la perla’ y patrimonio de la UNESCO, sólo accesible desde el puerto de Kagoshima city.

Así que estoy aquí atrapado en Okinawa mientras tomo una decisión que sé que no me va a salir barata….:(

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Taiwán

•7 diciembre, 2009 • Dejar un comentario
 
Tras descender por la isla de norte a sur por el interior y por la costa oeste tocaba volver a hacer el viaje en sentido contrario de vuelta a Taipei, esta vez por la costa este, más pintoresca y menos industrializada.
 

La parada en Yuli no fue muy afortunada, el tiempo no acompañó nada y los valles del parque nacional de Yushan estaban inundados de una espesa niebla que no invitaba a caminar así que tras pasar dos absurdos días en ese poblacho tuve que descartar el Walami trail y proseguir hasta Hualien, la ciudad más grande de la costa este de Taiwán.

Hualien es una ciudad en la que no merece la pena pasar mucho tiempo y se ve en unas cuantas horas pero es el punto de lanzadera de los buses hasta la posiblemente más conocida atracción turística del país: el cañón de Taroko, una impresionante garganta que atraviesa el parque nacional con el mismo nombre esculpida por el río Liwu. Con un bus desde Hualien, en apenas dos horas, te plantas en Tienhsiang, el único lugar de la zona que ofrece alojamiento. En el bus coincidí con posiblemente los únicos turistas que me he cruzado durante este mes en Taiwán, un americano y dos franceses. Los 4 nos dispusimos a hacer alguno de los trekkings que ofrece el parque pero, una vez más, muchos estaban impracticables debido a los corrimientos de tierra ocasionados por el tifón Morakot. Tuvimos que conformarnos con caminar por la carretera siguiendo al cañón hasta el túnel de los 9 giros, posiblemente el punto más turístico de Taroko.

Descartar el trekking de Walami, hizo que ganara un par de días y decidiera, en el camino de vuelta a Taipei, parar el el parque nacional de Sheipa para coronar la segunda montaña más alta de Taiwán, el monte Syueshan (3.886 m). Desde Tienshang se puede continuar en un escalofriante viaje de casi 4 horas por una carretera estrechísima de doble sentido hasta la población de Lishan desde donde se conecta con otro bus hasta Wuling, punto de inicio del trekking de 2 días hasta Syueshan. El primer día se caminan 7 km hasta la cabaña de Siaunlonjiu donde se duerme. El frío era de escándalo: 0 grados dentro de la cabaña. Al día siguiente se continúa con los casi 4 km hasta la cima de Syueshan y posteriormente se desandan los 11 km de vuelta a Wuling. Este trekking es mucho más duro que el de Yushan y las vistas son mucho más escénicas y variadas.

Y tras el segundo gran trekking en la isla puse regreso a Taipei vía Ylan. Volver a un lugar hace, a veces, que se aprecien cosas que en un primer contacto no fueron del todo asimiladas y la verdad es que Taipei me pareció más amable que en la primera visita, claro que hay que decir que el tiempo en la ciudad era fantástico.

Y de repente ha pasado ya un mes y tengo que abandonar la isla. Taiwán me ha sorprendido mucho. Un país que ofrece muchísimas oportunidades turísticas y aún muy poco explorado por occidentales según he podido comprobar. Los taiwaneses? super-amables y atentos siempre en echarte una mano cuando te ven muy perdido…un destino muy recomendable.

En un par de días rumbo al país del sol naciente……sayonara! 😉

Surf en Kenting

•1 diciembre, 2009 • Dejar un comentario
 
Tras visitar Kaohsiung, llegaba finalmente (bus, 341 NTD) al ‘final’ de la isla, a la península de Hengchun donde se encuentra Kenting, una especie de paraíso vacacional taiwanés donde hay varias playas, un parque nacional y principalmente la posibilidad de surfear las olas bravas del Pacífico.
 

El bus me dejó en Kenting, a pesar de no ser temporada alta, la habitación más barata que pude encontrar no bajaba de los 600 NTD, sabía que en las zonas de surferos los precios eran más económicos y, a pesar de no ser para nada mi rollo, intenté probar suerte en uno de los guesthouse de la playa de Nanwan, a 6 km de Kenting.

Afei Guesthouse se llamaba el sitio y era tal y como me lo había imaginado: bambú y hojas de palmera, surferos guais con bañadores floreados y fotos de Bob Marley. Una cama en el dormitorio costaba sólo 400 NTD. Era un dormitorio con camas de bambú y con colchones del grosor de un papel de fumar pero bastante limpio y hasta con aire acondicionado. Los surferos eran enrollados, como no podía ser de otra manera, había una chica de Hong Kong que hablaba un inglés estupendo y un taiwanés que se defendía pero los demás apenas lo hablaban. La verdad es que me sentía un poco como un intruso, ya que todo en aquel lugar tenía que ver con la religión del surf. Donde vas a ir después de Kenting? me preguntó uno, a Yuli a hacer el Walami Trail, respondí, a Yuli???? en serio??? yo soy de allí!!! si quieres del domingo por la tarde te acerco, me dijo, joder que casualidad! sería perfecto!, y quedamos así.

Al día siguiente me alquilé un scooter (300 NTD) con la intención de explorar a fondo la península. Tras una breve parada en las oficinas del parque nacional, que me podía haber ahorrado ante lo poca información que me dieron, me di unas vuelta por Kenting. En una parada de autobús esperaba una guiri. Pasé de largo pero a los pocos metros di media vuelta. Sabía que los buses locales de Kenting pasan cada mucho y le pregunté que donde iba y si quería que la llevara. Quería ir a Eluanbi, la punta más al sur de la península y yo también iba para allá así que se subió. Era una francesa estudiante de mandarín en Taipei. Después de visitar el punto ‘más al sur de Taiwán’ nos dirigimos hasta Jialeshui, la segunda playa de surfeo.

El segundo día tocó explorar el parque nacional de Kenting. No hay grandes oportunidades de trekking ya que casi todo el parque es zona protegida y se necesitan permisos y un guía local. Escalar la montaña Dajianshan (318 m), el pico más simbólico de la zona, estaba prohibido (multa de 3000 NTD al infractor). Aún así me di una vuelta por la zona.

Finalmente, en mi tercer día en Kenting y después de haberme pasado varias tardes por la playa de Nanwan, decidí darle una oportunidad al surf. Parece más fácil de lo que es y no conseguí deslizarme por una sola ola y ni que decir, levantarme sobre la tabla. Eso sí, tragué mucha agua, pillé una buena insolación y las agujetas en brazos y cuello y dolor de costillas por la presión contra la tabla fueron de campeonato.

Por la noche, Hasan, que así se llamaba el taiwanés, me llevó hasta Yuli, a unas 4 horas en coche de Kenting.

Kenting National Park

Kaohsiung

•1 diciembre, 2009 • Dejar un comentario
 
Kaohsiung, a pesar de no tener un nombre muy ‘amable’ y de ser una gran desconocida, es la segunda ciudad de Taiwán con 1.200.000 habitantes. Después de pasar unos días en Tainan, una ciudad bastante agradable, llena de templos y también de una zona moderna junto al canal, tenía pensado prescindir de Kaohsiung (a apenas 1 hora en tren) y conectar directamente con el bus hasta Kenting, en el sur de la isla, pero el primero contacto fue tan bueno que al final acabé quedándome un par de días.
 

Y es que Kaohsiung, poco tiene que ver con Taipei. Como sucede en muchos casos, la ciudad dejó de ser el patito feo del país a raíz del lavado de imagen que se le realizó con motivo de los World Games de 2009. Se construyó un metro moderno, donde cada estación es diferente, unas avenidas amplias con aceras (ausentes en muchas ciudades de Taiwán!!), parques y arquitectura singular.

Por estar en el sur, bajo el trópico, la ciudad recibe una temperatura agradable durante todo el año y eso repercute sin duda en la gente que me pareció mucho más abierta y amigable y sobretodo menos estresada….

El departamento de turismo de la ciudad ha hecho un buen trabajo vendiendo el potencial de la ciudad y han editado un mapa con todas las posibilidades de ocio, gastronómicas y culturales. También se puede encontrar alojamiento barato en al ciudad y el night market de Liuhe está bastante bien.

Un pequeño apunte sobre una ciudad que me sorprendió gratamente.

La montaña de Jade

•22 noviembre, 2009 • Dejar un comentario
 
Una de las principales razones, sino la única, por las que decidí incluir a Taiwán en este viaje fue para explorar los parques naturales del interior de la isla, grandes desconocidos entre los occidentales (para mí descubiertos por la guía ‘First time Asia’ de Rough Guides) y que ofrecen, como he podido comprobar, la oportunidad de magníficos trekkings, entre los que se encuentra ‘la joya de la corona’: el pico Yushan (“la montaña de Jade”), con 3.952 m la montaña más alta del este asiático, superando al monte Fuji en Japón.
 

Pero antes de asaltar Yushan, como explicaba en el anterior post, decidí hacer una parada en otro de los lugares más bonitos de Taiwan, el lago Sun Moon Lake. La verdad es que, al estar en el interior, me esperaba que el lago estuviera menos explotado. El bus me dejó en pueblo de Shueishe, en la orilla norte del lago. Las opciones de alojamiento en el pueblo no son nada económicas, menos mal que había buscado antes por internet y descubrí que a unos 10 km de Shuieshe, al otro lado del lago, había un Youth Hostel afiliado a HI. Aunque no soy socio, me hicieron el precio de miembro: 550 NTD la habitación (11 €), el presupuesto se empezaba a disparar pero era realmente lo más barato que se podía encontrar y además el hostal estaba genial y con desayuno incluido.

El lago ofrece actividades varias: crucerillos, bicis, templos, pagodas y trekking en picos cercanos. Al día siguiente me dispuse a conquistar el monte más alto de la zona: el Shueishe, con 2.059 m. El camino empezaba, curiosamente, justo detrás del youth hostel. Son un total de 10.8 km (ida y vuelta) a través de bosques de bambú y las vistas del lago son increíbles. Lamentablemente el tiempo en la zona es muy inestable y las brumas a partir del mediodía son un constante, de bajada las nubes ya habían cubierto por completo las vistas. Al día siguiente, seguramente por haber estado apartado del trekking desde Nepal, casi no me podía ni mover y tenía agujetas hasta en las pestañas. Decidí darme un día de descanso antes de partir hasta el Parque Nacional de Yushan.

Antes de adentrarse en el parque nacional, hay que adquirir un permiso que, aunque es gratuito, le sirve a la dirección del parque para controlar el número de visitantes y es también para reservar la noche en la cabaña de Paiyun (3.402 m), donde se duerme para poder atacar la cima al día siguiente. Las oficinas del parque más cercanas a donde me encontraba estaban en Shuili, a apenas 30 minutos en bus de Sun Moon Lake. Una vez en Shuili localicé el edificio. Como de costumbre, casi nadie hablaba inglés. La mujer en la recepción me mostro una hoja plastificada en la que tenían escritas una serie de preguntas en inglés. Me señaló una que decía: Do you want to climb Yushan peak?. Le dije que sí y seguidamente llamó a alguien. Al momento apareció una mujer que sí chapurreaba algo de inglés. Le dije que quería empezar el trekking a Yushan desde la entrada norte del parque, en Dongpu, ya que era el único lugar próximo al parque al que se podía llegar con transporte público desde Shuili. Ante mi desilusión, me dijo que el camino a Yushan desde Dongpu estaba cerrado por las avalanchas y corrimientos de tierra causados por el tifón Morakot (aparentemente este tifón arrasó Taiwán muy malamente) y sólo se podía hacer desde la entrada oeste en Tataja (o Tataka). Como llego a Tataja entonces desde aquí? y me dijo que la única opción era coger un taxi a razón de 4.000 NTD (80 €). Yo no estaba dispuesto a pagar 80 eurazos ni de broma. Durante este tiempo se había formado un corrillo de mujeres en la recepción, que no se tiene un turista de España todos los días en Shuili…;). Una de ellas le comentó a la otra algo en chino y resulta que al día siguiente, una ‘expedición’ de la oficina de Shuili tenía una reunión en Tataja y me podrían llevar allí sin ningún problema. Diossss que suerte!. Pasé la noche en Shuili.

Al día siguiente, sobre las 10.00 h, volví a las oficinas y, efectivamente, un comité de 4 personas se dirigía a Tataja en una furgoneta. Por el camino paramos en un 7 eleven para que pudiera comprar algo de comida ya que para hacer el trekking a Yushan hay que llevar todas las provisiones de 2 días, nada parecido a los lodge-restaurantes de Nepal…Pasé la noche en el refugio de Shangdongpu (2.600 m) a 1 km del inicio del trekking. Esa noche había en el refugio una especie de grupo de colonias, padres y niños, de una minoría étnica de Taiwán conocida como ‘tsou’. Uno de los padres hablaba algo de inglés. Por la noche, con los niños encamados, se montó una hoguera y sacaron un despliegue de birras y kaoliang (whisky local). Con la tontería de ‘los buenos anfitriones’, no había momento en que comprobaran que mi lata estaba vacía para ofrecerme otra, total: cebollón considerable.

Por la mañana, con algo de resaca y tras dejar la mochila grande en el refugio, empecé el trekking. Los primeros 8.5 km, hasta el refugio de Paiyun, son bastante fáciles, con un desnivel total de 792 m y se cubre en unas 4 horas. Llegué a Paiyun sobre las 12.30. La cumbre, a 2.4 km y a 550 m de desnivel más, se reserva para el día siguiente para tener las vistas garantizadas. Como no había ni dios en el refugio y el guarda no hablaba inglés decidí dejar la mochila y proseguir hasta la cima. Tras una hora y media se hace cumbre en Yushan (3.952 m), la montaña de Jade. Efectivamente, desde la cima no se veía nada más que el fenómeno del “mar de nubes”, también una vista muy recomendable. Descendí y comí algo en el refugio. La puesta de sol fue espectacular.

El segundo día estaba en pie a las 5.00 h para atacar de nuevo la cumbre. Además del pico principal, hay 4 picos más en la zona, todos ellos de altitudes similares y conocidos como Yushan norte, sur, este y oeste. El más cercano y desde el que se puede apreciar la forma de Yushan, la foto típica que aparece en todos los prospectos y en el billete de 1.000 NTD, es el Yushan Este (3.869 m), a 1.4 km del pico principal. El ascenso hasta la cumbre del pico Este es realmente difícil: implica descender Yushan por una empinada cuesta llena de grava y volver a ascender el pico Este cuyo tramo final se realiza escalando con la ayuda de cuerdas y cadenas. Tras hacer cumbre en Yushan Este tocó volver a escalar Yushan para regresar a Paiyun y desde allí volver a caminar los 8.5 km hasta Tataja, telita el día, 16 km en total.

No hay transporte público desde Tataja de vuelta ‘a la civilización’ así que ante lo reventado que estaba volví a pasar la noche en Shangdongpu. Al día siguiente probé suerte ‘haciendo dedo’ hasta Alishan. Desde allí bus hasta Chiayi (212 NTD) y, finalmente, tren (91 NTD) hasta Tainan, la antigua capital de Taiwán y cuarta ciudad del país con 755.000 habitantes.

Bus a 日月潭?

•16 noviembre, 2009 • Dejar un comentario
 
Después de 4 días, abandoné finalmente Taipei para adentrarme en el interior de la isla. En apenas 4 horas se llega hasta Sun Moon Lake (日月潭), un lago situado a 792 m justo en el centro de Taiwán que es un área de recreo muy popular y turística en la que se pueden hacer cruceros en el lago (caros) y algo de hiking en picos que lo rodean.
 

Desde la terminal de autobuses hay una compañía (Kua Kon Hao) que te lleva (460 NTD/9,55 €) directamente hasta allí. El bus salía a las 10 h y había llegado con tiempo de sobras. La cajera hablaba algo de inglés y tras comprar el billete me dijo: ‘Platform 1’ y hacia allí me fui. Sobre las 9.50 apareció un bus en la plataforma y pensé: este es. Me subí al bus y el conductor, seguramente por el palo que le daba dirigirse a mí no me pidió el billete. Acto seguido el bus se fue. Pensé: joder, ni si quiera se ha esperado el tío hasta las 10! pero no le di mayor importancia.

Saliendo de Taipei se pasa por muchos de los suburbios que rodean la capital. Al cabo de un par de horas, todavía seguíamos atravesando núcleos urbanos por la autopista cuando ya nos teníamos que haber desviado hacia el interior. Cuando el conductor paró (en un pueblo llamado Caotun) le dije: bus a Riyue tan (Sun Moon Lake)? El tío puso ojos como platos y empezó a hacer aspavientos haciéndome señas de que me cogiera mis bártulos y me bajara del bus. No tenía ni idea de donde estaba pero me bajé. El conductor me acompañó rápidamente hasta las oficinas de la compañía que estaban justo enfrente de la parada. Allí la cajera también hablaba algo de inglés pero muy roto. ‘Este bus no va a Sun Moon Lake sino a Nantou’ me dijo ‘te has equivocado de autobús’ prosiguió. Yo le dije que evidentemente me había equivocado pero que el conductor nunca me había pedido el billete y por eso pensé que ese era mi bus. El jefe de la oficina, un tal Mr Lin, que no hablaba nada de inglés, merodeaba por allí. Le dije a la chica si había alguna manera de retomar el autobús en aquel pueblo pero me dijo que los buses a Sun Moon Lake tomaban otra ruta y no pasaban por allí. La única opción era coger otro autobús (de diferente compañía) hasta un pueblo llamado Puli (a sólo una hora) y desde allí otro hasta Sun Moon Lake. Además iban a llamar a la oficina de Puli para asegurarse que no perdería la conexión. Por si no fuera poco, Mr Lin insistió en que aceptara unos vales de reembolso por valor de 460 NTD (precio del bus que había perdido) en compensación por el malentendido. Yo le dije que no podía aceptarlos porque había sido mi error. El insistió. Yo le dije que gracias pero no. El volvió a insistir. Los cogí.

Mr Lin me llevó en la moto hasta la parada de bus de la otra compañía. El bus llegó a los 10 minutos. Valía 100 NTD (2 €). Mr Lin sacó un billete y pagó, yo le dije que de ninguna manera, que eso ya era demasiado y que se quedara con los vales. El me dijo que subiera al bus de una vez.

A la hora llegaba a Puli. En la estación de autobuses me esperaba un chaval de la compañía que esta vez si hablaba muy buen inglés. You took the wrong bus right? y yo ‘ja ja, pues si soy un estúpido turista que no habla chino, que se le va a hacer, ja ja’ él ni se inmutó ante mi comentario. El jefe de la oficina de Puli vino a saludarme y me pidió que si tenía los vales para rembolsarme el dinero. Yo se los di. Él volvió con el efectivo pero definitivamente no quería el dinero y se lo devolví. El insistió. Yo insistí mucho más.

Finalmente, sobre las 15.00, cogía el último autobús (52 NTD, 30 min) hasta Sun Moon Lake.

Autoentrevista Sur-este Asiático

•15 noviembre, 2009 • 11 comentarios
 
A modo de retrospectiva y por qué no, con algo de nostalgia ahora que ya no me encuentro en la zona, se me ocurrió la idea de hacerme una entrevista a mi mismo a falta de una revista de viajes que me la formule ;), aún pecando de "egocéntrico", ahí va eso:
 
  • Se acabó tu viaje por el sur-este asiático, ¿cuánto tiempo has viajado por la zona y cuántos países has visitado?

Han sido un total de 5 meses y medio, empezando en Singapur y viajando por tierra a través de Malasia, Thailandia, Camboya, Vietnam y Laos, con varias visitas a Bangkok. Se ‘quedaron en el tintero’ Myanmar, Brunei, Indonesia, Filipinas y Timor Oriental, tal vez en otra ocasión.

  • ¿Qué país te ha gustado o sorprendido más?

Antes de empezar mi viaje por el sur-este asiático, cuando aún me encontraba en Nepal, era muy reacio a visitar Thailandia. Había oído demasiadas cosas sobre el país a través de conocidos y gente que me encontré por el camino y la verdad, no tenía mucho interés en visitarlo. El país me sorprendió gratamente. Bangkok alucinante. Mi viaje por el norte muy agradable y mi tiempo en Mae Sot muy gratificante. La comida es soberbia. La gente amable y además es muy barato!. En resumen un país que no me esperaba que me gustara tanto. Y una vez más, sin poner un pie en el sur, que debe ser también espectacular.

Vietnam es, de otra manera muy diferente, un país que me gustó mucho pero en el que no todo es tan fácil para los turistas y a veces se convierte en demasiado….

  • ¿Y el que menos?

Mmmm…….creo que Singapur, aunque no acabo de considerarlo un país sino sólo una metrópolis. Una ciudad-país sin alma, llena de edificios, gente fea, estrés, un calor agobiante, caro y sin rastro del ‘sabor asiático’ por ningún lado, no me gustó.

  • Has visitado las capitales, ¿cuál te ha parecido la más interesante? ¿y la que menos?

Sin duda alguna: Bangkok. Es una metrópolis de acuerdo, pero cada barrio tiene su carisma, una ciudad que no descansa, cosmopolita, con suculenta comida en la calle, algunos de los mejores centros comerciales que he visto en mi vida y además ofrece la posibilidad de mantener tu presupuesto ‘a raya’ si no quieres despilfarrar (tarea casi imposible), un 10.

Vientiane o Phnom Penh no me llamaron la atención, son poca cosa, no hay realmente sitios de interés o imprescindibles y no merece la pena pasar mucho tiempo en ninguna de las dos.

  • ¿Qué país crees que ofrece más actividades turísticas?
Thailandia, una vez más, ofrece muy diversas actividades: playas, buceo, snorkel, trekking, elefantes, ciudades interesantes, mercados, templos, etc..
Vietnam también ofrece muchas opciones: buceo, playas, mercados, ciudades, templos y trekking…
  • ¿Qué lugar/hito te ha impactado más?

A riesgo de parecer previsible, creo que tendré que decir los templos de Angkor cerca de Siem Reap en Camboya, una obra arquitectónica que hay que experimentar al menos una vez en la vida. Las islas Cham, cerca de Hoi an en Vietnam, me parecieron también un lugar increíble, lo más parecido al paraíso que he visto en mi vida, claro que todavía no he estado ni en Bali ni en Polinesia… 😉

  • ¿Y los mejores paisajes?

El norte de Laos me impresionó mucho, un mar de montañas verdes que emergen arbitrariamente aquí y allá.

  • ¿Qué edificio te ha parecido el más singular/interesante?

¿Poco original si digo las torres Petronas de Kuala Lumpur? La estación de tren de Kuala Lumpur es un edificio bastante impresionante y tampoco me olvidaré de la Mezquita Nacional (Masjid Negara), también en KL, parece ser que Malasia se lleva la palma, arquitectónicamente hablando.

  • Aparte de visitar lugares, estarás de acuerdo que lo que hace especial (o no) a esos sitios es la gente, ¿qué gente te ha perecido la más amigable y cercana? ¿y la que menos?

Absolutamente. Parte de este viaje tiene mucho que ver con la gente. Los asiáticos están acostumbrados, por vivir en países ‘superpoblados’ al contacto humano y cuando nosotros ‘les visitamos’ no hacen distinciones. Son abiertos, muestran interés y curiosidad y a pesar de no acabar de desenvolverse con el inglés, se comunican a su manera. Thailandeses y camboyanos tal vez los más ‘salaos’ y "friendly", los laosianos un poco más retraídos y tímidos pero también agradables. Malayos, demasiado correctos, rozando el aburrimiento. Los vietnamitas los menos cercanos de todos, van a su rollo y si no es para timarte, no te hacen mucho caso.

  • Sin dudarlo, ¿qué país volverías a visitar? ¿alguno al que no volverías?

El tiempo que se pasa en cada país hace que la impresión sea diferente. Los 2 meses y medio que pasé en Thailandia hicieron que el país creciera en mí, seguramente volvería, especialmente a Bangkok. En Camboya pasé sólo 2 semanas, sé que es seguramente injusto decir que me pareció poca cosa pues no pasé suficiente tiempo, pero así ‘a bote pronto’ no repetiría.

  • ¿En qué país has disfrutado más comiendo? ¿en cuál el que menos?

Thailandia, Thailandia y Thailandia. La mejor comida: tom yam, pad thai, curry verde, curry rojo, pollo con chili, batidos de frutas, todo baratísimo y bueno.

El pho vietnamita (sopa clara de fideos con ternera) es otro de esos recuerdos gastronómicos que me hace la boca agua cada vez que pienso en él…mmmm. Y tampoco me olvidaré de la laap con sticky rice, la ensalada laosiana de carne con menta y chili que se come mojando bolas de arroz pegajoso.

La comida malaya es especialmente mala, quien disfruta comiéndose una cabeza de pescado flotando en curry?

  • ¿Alguna experiencia gastronómica bizarra?

Sé que mucha gente vuelve a casa alardeando de que comió saltamontes y grillos salteados en Bangkok, tarántulas fritas en Camboya o perro en Vietnam. No por no ser ‘aventurero’ sino por no creerlo necesario no les di la oportunidad de rigor, ¿comer insectos, arácnidos y cánidos (pobres chuchos)? no gracias 😉

Pero si que me atreví con el ‘dteuknauchu’ o vino de palmera en Camboya: no lo probéis!! :X

  • ¿Qué experiencia recuerdas como la más tensa o intensa?

Mmmm….voy a tener que decir la travesía en kayaks por Halong Bay. Una de esas ‘anécdotas’ de la que ahora me río pero que en su momento empañó un poco el viaje a Vietnam.

  • La anécdota más graciosa

Podría ser el día en que ‘me perdí’ de vuelta al guesthouse en Phnom Penh y al pobre conductor de moto-taxi le salió el tiro por la culata después de recorrernos arriba y abajo durante una hora el barrio o cuando nos colamos en la boda laosiana en Champasak (Laos) amenizada por lady-boys….

  • ¿Cuál es definitivamente el país más barato de todos?

Creo que menos Singapur, todos son baratos a ojos occidentales. La comida es generalmente barata en todos, es totalmente cierto eso de que se puede comer por menos de 1 € (curry verde con arroz en Bangkok = 30 bhat/0,60 €, pho en Hanoi = 20.000 dong/0,75 €). El alojamiento es otra cosa y se encuentran muchos precios distintos indiferentemente del país en el que te encuentres. En relación calidad-precio seguramente el más económico sea Thailandia.

  • ¿En qué país crees que es más fácil moverse? ¿y en el que menos?

No hay ninguna dificultad al viajar por el sur-este asiático. Los buses son regulares, salen a su hora y no son especialmente incómodos. Además están tirados de precio, comparados con lo que pagarías por un trayecto de la misma distancia en Europa.

Posiblemente el más fácil sea Malasia (no considero Singapur por ser sólo una ciudad). Los buses en Malasia son realmente buenos, puntuales y además muy baratos. Thailandia y Vietnam (buses turísticos) nada tienen que envidiar. Laos es el país en el que los autobuses estan más ‘hechos polvo’ y en el que te lleva más horas desplazarte pero aún así, llegas a tu destino, ¿qué más se puede pedir?

  • ¿Cuál ha sido el viaje en bus más ‘memorable’?

El viaje en bus que me llevó más horas fue al cruzar la frontera entre Vietnam y Laos. 20 horas hasta Diem Bien Phu y luego empalmar 4 horas más en otro bus (tartana) para cruzar la frontera y llegar hasta Muang Khoa. Agotador y sin pegar ojo. Otro viaje ‘interesante’ fue el de Nong Khiaw a Oudomxai, en Laos, en una furgonetilla que iba a toda pastilla derrapando en cada curva…:S

  • ¿La habitación más barata que has pagado? y la más cara?
La más barata 100 bhat = 2 €, en el norte de Thailandia (Chiang Mai, Pai, Mae Hong Song..)
La más cara 50 ringgits = 10 €, en las islas Perhentian, Malasia
  • ¿Qué mujeres te han parecido las más guapas/atractivas?

Creo que las vietnamitas: guapas de cara y ‘cuerpazos’, seguidas de cerca por thailandesas y camboyanas.

  • ¿De qué idioma has conseguido aprender más palabras?

Realmente, de ninguno. Nada más que saludo (hola!) y gracias en todos ellos.

          hola         gracias
malayo      selamat     teri makasi
thailandés    sawasdijrap     kaupunjrap
camboyano       susadai         oukun
vietnamita      chinchao        kamon
laosiano       sabai di       kop chai
  • ¿Qué visa es la más cara o difícil de obtener? ¿la que menos?

Con dinero, no hay realmente ninguna visa difícil de obtener. He oído que a alguien le llevó 4 días esperar por la vietnamita, que es la más cara de todas por cierto, yo obtuve la mía (la primera 😉 en el consulado de Sihanoukville (Camboya) en 5 minutos. Las visas para Singapur y Malasia son sin duda las más convenientes y sencillas.

Las visas con pasaporte español:

Singapur: 90 días gratis. Se obtiene ‘on arrival’ es un sello en el pasaporte
Malasia: 90 días gratis. Se obtiene ‘on arrival’ es un sello en el pasaporte
Thailandia: 60 días gratis con opción a visa múltiple pero hay que solicitarla en una embajada o consulado fuera del país. Si no ‘on arrival’: son 30 días en el  aeropuerto o 15 días si se entra en el país por tierra. Es una pegatina
Camboya: 30 días. 20 $. Se obtiene ‘on arrival’ on en los consulados fuera del país. Es una pegatina
Vietnam: 30 días. 40 $. Sólo se puede obtener en los consulados fuera del país. Es una pegatina
Laos: 30 días. 35 $. Se obtiene ‘on arrival’ o en los consulados fuera del país. Es una pegatina
  • Veo que has escrito repetidamente en el blog Thailandia o thailandés con la hache intercalada (falta de ortografía de acuerdo con la RAE), ¿por qué te resistes a aceptar la forma española Tailandia o tailandés?

Sí, lo he hecho con premeditación ;). Creo que la ‘h’ en Thailandia o en thai revela la verdadera esencia de la palabra, la adaptación española me parece una especie de "traición".

  • ¿Por dónde sigue tu viaje?

Sigo ahora por el Este Asiático. Creo que el carácter de los países del Sur-Este va a ser muy difícil de igualar, pero tengo también mucho interés por ver países como Taiwán o Japón, a pesar de que me temo que los habitantes de los mismos son un poco raritos y difíciles de abordar y son países más desarrollados que seguramente muestran más semejanzas con occidente en lo que a ‘lifestyle’ se refiere, vamos a ver ….

Si a algún lector se le ocurre otra pregunta que no figure, por favor no dudéis en añadirla en forma de comentario
If any reader thinks about any other question missing, don’t hesitate and add it as a comment!